Fundada en Nueva Zelanda en 1987, Kathmandu aspira, a través de sus colecciones, a animar a las personas a reconectarse con la naturaleza ofreciendo al mismo tiempo una alternativa sostenible al consumo de ropa. Certificada B Corp desde 2019, la marca se ha fijado el objetivo de ofrecer de aquí a 2025 productos 100% diseñados, desarrollados y fabricados según los principios de circularidad.
Fundada en Nueva Zelanda en 1987, Kathmandu aspira, a través de sus colecciones, a animar a las personas a reconectarse con la naturaleza ofreciendo al mismo tiempo una alternativa sostenible al consumo de ropa. Certificada B Corp desde 2019, la marca se ha fijado el objetivo de ofrecer de aquí a 2025 productos 100% diseñados, desarrollados y fabricados según los principios de circularidad.


























